Arruiné los juegos del universo
Rompí los rayos
Asusté fantasmas
Hice que la luz palideciera
y descendiera sobre las agujas
las navajas se hicieron hipnóticas
curanderas de la desesperación
Sumergí al mundo en el nuevo
desorden, la enfermedad mental
Orillé a nuevas sentencias
Hice la sangre de las libélulas
un éter
El mar hierve cuando estoy cerca
Nada me puede mover
Nada me puede hacer desaparecer
Vivo en cada noche
saltando sobre los delirios
Muerdo los laberintos traumáticos
del pasado y me recuesto sobre
la exaltación sobre la exaltación

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